Independientemente de cuales sean tus gustos y preferencias en decoración, un buen primer paso puede ser inundar tu casa con una base de estilo nórdico. Trabajar sobre el blanco y las lineas sencillas puede ayudarte, especialmente si tienes dudas sobre que estilo adoptar. El nórdico lo admite todo.
Después solo hay que añadir toques personales a las estancias y en mi opinión, deben ser toques de color, que rompan la blancura neutral de este estilo escandinavo.
Las lineas sobrias y sencillas pueden ayudarnos a crear un espacio liviano, relajante y a la vez acogedor; no solo en la zona de estar sino también en la privacidad del dormitorio.
Especialmente en las cocinas, el "nordic concept" puede crear ese ansiado espacio de libertad que a menudo es dificil de encontrar. Un toque de blanco y tu cocina parecerá más amplia.
La neutralidad se agradece especialmente en zonas de paso, donde no paramos demasiado tiempo y agradecemos poder quedarnos con una imagen completa de un solo vistazo.
Desde luego el estilo nórdico es una buena apuesta para los que prefieren una decoración ligera o para los que necesitan una base sobre la que crear su proyecto de hogar.
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